Detrás de cada empresa existen decisiones difíciles, aprendizajes, dudas y sueños que no siempre se comparten. Konecta nace precisamente desde esa realidad: la de empresarios y emprendedores que, más allá de sus industrias, atraviesan desafíos similares y pueden encontrar valor en compartir lo que han aprendido en el camino.
Hoy la comunidad está conformada por 30 empresarios y empresarias previamente seleccionados, con perfiles provenientes de distintas industrias. El objetivo es construir un espacio donde las conexiones no estén determinadas únicamente por una oportunidad comercial, sino también por la posibilidad de intercambiar experiencias, perspectivas y aprendizajes entre personas que están construyendo sus propios proyectos.

Una comunidad que cruza industrias y perspectivas
La diversidad de perfiles que reúne Konecta es parte esencial de su identidad. Entre sus integrantes están Sebastian Pérez, CEO Fundador de Diamanti Joyeria; Juan José Heysen Yamunaqué, CEO y fundador de Heysen Shipping Company; Kassandra Domínguez Quiroz, directora creativa y fundadora de CINCINATTI; Joshua Carty, manager de talentos; Sebastian de Pierola, fundador de Avena y Canela; y Sebastian Leiva, CEO y fundador de Faces Sculptors.
Son empresarios vinculados a sectores distintos, desde la alimentación y el diseño hasta la logística, el entretenimiento digital y la medicina estética. Esa variedad permite que cada encuentro reúna experiencias que difícilmente coincidirían dentro de un mismo entorno profesional.
La intención es justamente ampliar esa conversación. Un empresario puede aportar desde lo que conoce, pero también descubrir nuevas perspectivas en alguien que enfrenta problemas completamente diferentes desde otra industria. En esa diversidad aparece uno de los principales valores de una comunidad empresarial.

Treinta empresarios y una conversación que busca crecer
La selección de sus integrantes responde a una intención concreta: construir una comunidad donde exista diversidad de industrias, pero también afinidad en la manera de entender el emprendimiento y las relaciones profesionales.
En ese grupo conviven distintas etapas empresariales, conocimientos y perspectivas. Esa combinación permite que una conversación sobre negocios pueda pasar de la estrategia a la experiencia personal, de una oportunidad concreta a una lección aprendida, o de un contacto a una relación que trascienda el encuentro.
La meta de Konecta es seguir ampliando esa comunidad hasta convertirse en la comunidad de empresarios más grande del Perú. El crecimiento, sin embargo, no se plantea únicamente desde la cantidad de integrantes, sino desde la construcción de una red que conserve los valores y la cercanía que forman parte de su identidad.


Lo que sucede cuando las experiencias se encuentran
Una comunidad empresarial puede construirse alrededor de contactos, pero también alrededor de aquello que sus integrantes están dispuestos a compartir. En Konecta, esa segunda dimensión ocupa un lugar central.
Cada empresario llega con una historia distinta, una industria, una forma de resolver problemas y una experiencia que puede resultar relevante para alguien más. La posibilidad de poner todo eso en común convierte el encuentro en algo que va más allá de una reunión de networking.


Sebastian Pérez, fundador de Konecta, conoce desde su propia experiencia empresarial el valor de construir relaciones mientras se desarrolla un proyecto. Pero hoy la comunidad tiene una dimensión que trasciende su historia personal: 30 empresarios ya forman parte de ella y la mirada está puesta en seguir creciendo sin perder la calidad de las conexiones que le dieron origen.
Porque construir empresa también implica decidir con quién compartir el camino. Y cuando esas experiencias empiezan a encontrarse, una comunidad puede convertirse en algo mucho más grande que la suma de sus integrantes.
Escribe: Nataly Vásquez



