En un festival donde el ritmo no cesa y el bienestar se celebra con el cuerpo en movimiento, Skechers volvió a demostrar que su esencia va más allá del diseño: conecta con una comunidad vibrante, activa y profundamente inspirada por el presente. Durante el Síclo Fest 2025, la marca californiana no solo presentó una colección, sino que encendió una experiencia colectiva donde el fitness se transformó en espectáculo y la energía compartida fue la protagonista.

Un stand que se convirtió en punto de fuga
Entre beats intensos y luces intermitentes, el stand de Skechers emergió como un oasis de estilo y funcionalidad. Instalado en uno de los puntos más transitados del recinto, el espacio fusionó música en vivo, activaciones visuales y un montaje que invitaba tanto a mirar como a moverse. Allí, los asistentes pudieron descubrir de cerca la nueva línea de ropa y calzado deportivo, pensada para quienes no quieren elegir entre comodidad y estética. El fondo tematizado, los detalles gráficos y el ritmo constante crearon un entorno inmersivo, casi cinematográfico, que reflejaba el espíritu activo y contemporáneo de la marca.
Cada elemento fue pensado para provocar interacción. No era un simple punto de exhibición, sino un microecosistema donde la energía del festival encontraba una de sus expresiones más vivas. En ese escenario, Skechers dejó claro que su propuesta no solo calza el cuerpo, sino también el ritmo de una generación que elige moverse con intención y estilo.

“Ejercito”: cuando el fitness se vuelve coreografía
El momento culminante llegó con la activación bautizada como “Ejercito”, una rutina colectiva dirigida por algunos de los influencers fitness más influyentes del país, quienes con carisma y precisión lideraron una experiencia que desbordó fuerza, coordinación y conexión. A través de una secuencia dividida en tres fases —calentamiento grupal, ejercicios funcionales marcados por pulseras LED y un cierre motivacional— se tejió una atmósfera de comunidad y empoderamiento físico.
Más que una rutina, fue una declaración: el movimiento puede ser una forma de arte colectivo. Y en esa danza compartida, Skechers encontró la manera perfecta de encarnar sus valores. La propuesta, lejos de ser aislada, dialogó con la esencia del festival, reafirmando que el bienestar puede y debe vivirse desde la celebración, no desde la exigencia.

Síclo Fest: la ciudad en estado de vibración
Este 2025, el Síclo Fest reafirmó su estatus como uno de los encuentros de fitness, música y comunidad más potentes de Lima. A lo largo de la jornada, se ofrecieron clases para todos los niveles, experiencias inmersivas y momentos de pura catarsis colectiva. Dentro de ese marco, la participación de Skechers sumó un matiz especial: el del diseño que se mueve, el del accesorio que acompaña sin pesar, el de una marca que entiende que el deporte es también una forma de expresión.
Su activación no fue solo una vitrina de productos, sino un manifiesto visual de lo que significa estar en sintonía con el cuerpo, con el entorno y con una comunidad que elige moverse por convicción, no por obligación.
Cuando el día cayó y las luces del festival comenzaron a teñirse de neón, el recuerdo no fue solo de las coreografías ni de los beats, sino de esa sensación compartida: la de haber formado parte de algo más grande. Una rutina, un movimiento, un instante. En el corazón del festival, Skechers no vendió zapatillas: activó una vibración.
Escribe: Romina Polti