La televisión de la noche tiene otra temperatura. No despierta a la ciudad, la acompaña cuando ya ha bajado el ritmo y la urgencia se vuelve más íntima. A las once en punto, cuando el día parece haber dicho casi todo, Ely Yutronic vuelve a la pantalla. No como un regreso espectacular, sino como se regresa a los lugares que importan: con naturalidad, con oficio, con una voz que ya conoce el silencio.

Una carrera construida paso a paso
La trayectoria de Yutronic no responde a golpes de suerte ni a caminos rápidos. Estudió en Madrid, trabajó en Chile, pasó por Colombia y volvió a empezar en cada lugar. Buscó contactos, se presentó, aceptó cargos iniciales y fue creciendo con el tiempo. En Perú, antes de sentarse frente a cámaras como conductora, fue reportera durante más de cinco años en Panamericana.
Ese trabajo en calle le dio algo fundamental: conocimiento del país. Recorrió distritos, cubrió pandemia, protestas y momentos difíciles. Entendió realidades distintas y aprendió a narrarlas desde la experiencia, no desde el escritorio.
Contar sin distancia
Yutronic no cree en un periodismo rígido ni distante. Su forma de comunicar es directa, cercana, pensada para que cualquiera entienda lo que está pasando. Cuenta las noticias como las contaría a alguien cercano, sin solemnidad innecesaria, sin dramatizar.
En noticieros de impacto, donde la información suele ser dura, esa manera de decir las cosas genera conexión. La audiencia lo percibe. En la calle la saludan, le preguntan por su hijo, la reconocen como alguien familiar. Para ella, eso es una señal de que el trabajo está bien hecho.

Rigor en medio de la inmediatez
En tiempos de redes sociales y noticias que circulan sin verificación, Yutronic insiste en lo básico. Contrastar fuentes. Confirmar datos. Ser responsable antes de informar. Sabe que muchas personas siguen confiando en la televisión como principal fuente de noticias y que esa confianza no se puede perder.
La cercanía no reemplaza al rigor. Lo acompaña. Su periodismo busca ser claro y accesible, pero también preciso.
Perú como experiencia personal
Vivir y trabajar en Perú le permitió conocer una sociedad resiliente, acostumbrada a salir adelante incluso en contextos difíciles. Durante sus años como reportera, recibió gestos simples que no se olvidan. Un vaso de jugo, una comida compartida, una conversación breve. Esa forma de relacionarse marcó su manera de mirar y de contar.
Hoy se siente parte del país. No como visitante, sino como alguien que entiende el día a día.

Maternidad y trabajo, sin pausa
La maternidad llegó sin frenar su carrera. Trabajó hasta pocas semanas antes del parto, siguió estudiando y formándose. No como un mensaje publicitario, sino como una decisión personal. Para ella, ser madre no es una limitación profesional.
Su mensaje es simple. Las mujeres pueden trabajar, estudiar, ser madres y construir independencia económica e intelectual. No es fácil, pero es posible.
A las once de la noche, cuando el ritmo baja y la atención es más consciente, Ely Yutronic vuelve a la televisión. No para imponer una voz, sino para informar con claridad. En un horario donde la noticia ya no compite con el ruido del día, su forma de comunicar encuentra su mejor espacio.
Escribe: Nataly Vásquez