Dra. Rosella Camere: Entre la medicina del sueño y el dolor facial

POR NATALY

El consultorio suele ser el lugar donde las personas buscan respuestas, aunque no siempre sepan exactamente qué están preguntando. La Dra. Rosella Camere, especialista en rehabilitación oral, dolor orofacial y medicina dental del sueño, lo...

El consultorio suele ser el lugar donde las personas buscan respuestas, aunque no siempre sepan exactamente qué están preguntando. La Dra. Rosella Camere, especialista en rehabilitación oral, dolor orofacial y medicina dental del sueño, lo entendió temprano en su práctica clínica, cuando empezó a notar que muchos pacientes llegaban con molestias mandibulares, cefaleas, desgaste dentario o cansancio persistente, pero seguían sintomáticos incluso después de distintos tratamientos. Había algo más ocurriendo. Algo que no siempre estaba en los dientes, pero sí terminaba manifestándose a través de ellos.

Lo que el cuerpo no deja de repetir

Durante años, síntomas como el bruxismo, los ronquidos o ciertos dolores faciales se normalizaron hasta convertirse en parte de la rutina de muchas personas. Se aprendió a convivir con ellos, a explicarlos desde el estrés o a relegarlos a una incomodidad menor. Sin embargo, para la Dra. Camere, ese enfoque deja fuera una pregunta fundamental: qué intenta comunicar realmente el cuerpo cuando insiste.

Su camino profesional empezó desde la rehabilitación oral, interesada por comprender la relación entre función, estética y oclusión dental. Pero la experiencia clínica fue ampliando el mapa. Muchos pacientes presentaban cuadros más complejos, donde el dolor orofacial y los trastornos del sueño aparecían conectados de maneras menos evidentes. La necesidad de mirar más allá de la superficie la llevó a especializarse en desórdenes craneomandibulares, dolor orofacial y medicina dental del sueño, construyendo una práctica donde el síntoma nunca es el punto final del diagnóstico.

En esa mirada, el bruxismo deja de ser únicamente un desgaste dental y se convierte en una pista. Puede hablar de tensión muscular, alteraciones respiratorias durante el sueño, factores gastrointestinales o niveles de estrés que el paciente ni siquiera logra identificar. La diferencia está en dejar de silenciar el síntoma para empezar a interpretarlo.

El diagnóstico como una forma de escucha

Existe una tensión silenciosa dentro de la medicina contemporánea. Mientras la tecnología avanza con rapidez, la experiencia humana del dolor sigue siendo profundamente subjetiva. La Dra. Camere no parece ver ambas dimensiones como fuerzas opuestas. En su práctica, la precisión diagnóstica convive con algo menos medible, pero igual de determinante: escuchar.

Cuando una persona llega al consultorio con dolor persistente, pocas veces trae únicamente una molestia física. También aparecen hábitos, agotamiento, ansiedad, noches mal dormidas y una serie de pequeños cambios cotidianos que muchas veces se han vuelto invisibles. En ese contexto, la conversación deja de ser un gesto de empatía para convertirse en una herramienta clínica.

La tecnología ocupa un lugar importante dentro de ese proceso. Escáneres intraorales, tomografías, ecografías musculares y dispositivos diseñados para el manejo del ronquido y la apnea del sueño permiten alcanzar diagnósticos más precisos. Sin embargo, la Dra. Camele insiste en algo menos evidente: comprender lo que ocurre sigue siendo tan importante como tratarlo. Porque difícilmente un paciente puede involucrarse en su recuperación si antes no entiende qué está pasando con su propio cuerpo.

Cuando dejar de normalizar cambia la historia

Quizá una de las preguntas más urgentes alrededor del dolor orofacial no sea cómo aliviarlo, sino por qué tantas personas aprendieron a vivir con él. Dolores al despertar, fatiga muscular, ruidos mandibulares o cansancio permanente suelen asumirse como molestias menores hasta que empiezan a afectar algo más profundo: la calidad de vida.

La Dra. Camere habla de una odontología más conectada con la salud general, donde disciplinas como neurología, otorrinolaringología, psicología y medicina del sueño forman parte de una conversación más amplia. La especialización, en este caso, no busca fragmentar el problema, sino entenderlo mejor.

En una época acostumbrada a soluciones rápidas, existe algo casi contracultural en detenerse a investigar el origen antes de tratar el síntoma. Quizá porque, muchas veces, el verdadero cambio no empieza con más tratamientos, sino con un diagnóstico capaz de explicar aquello que durante años pareció imposible de nombrar.

Escribe: Nataly Vásquez

Fotos: Revista Signature

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