En un momento en que muchas trayectorias profesionales se sostienen sobre la idea de estabilidad, Macarena Vidal tomó una decisión distinta: dejar un trabajo que le gustaba para reorganizar su vida alrededor de una maternidad más presente y de proyectos personales que aún no tenían forma definitiva. De ese cambio surgiría después Gestapromo, un podcast construido desde la conversación entre amigas que, casi sin proponérselo, terminó abriendo una discusión más amplia sobre cómo viven hoy las mujeres la maternidad, el trabajo y la incertidumbre adulta.

La incomodidad de elegir distinto
Vidal recuerda ese momento con una mezcla clara de emociones. Por un lado, estaba el entusiasmo de imaginar una vida más alineada con la etapa que estaba atravesando. Convertirse en madre había cambiado el ritmo de muchas cosas y también la manera de pensar el tiempo, las prioridades y el espacio para proyectos propios.
Pero al mismo tiempo existía un miedo muy concreto. El trabajo que dejaba atrás no era un problema. Era un lugar donde se sentía cómoda, con estabilidad y una estructura que funcionaba. Renunciar a eso implicaba abrir una etapa sin garantías y aceptar que muchas decisiones futuras tendrían que construirse sobre terreno incierto.
Mirando hacia atrás, Vidal reconoce que la decisión no nació desde una certeza absoluta. Más bien fue el resultado de escuchar una intuición que aparecía con insistencia. La sensación de que ese momento de su vida pedía otra forma de organizarlo todo. El trabajo, la familia, el tiempo personal.


Una conversación que empezó en privado
Antes de convertirse en podcast, Gestapromo fue algo mucho más simple. Un grupo de WhatsApp entre cuatro amigas que estaban viviendo el mismo proceso al mismo tiempo. Todas embarazadas, todas enfrentando por primera vez las preguntas que aparecen cuando la maternidad deja de ser una idea y se convierte en realidad.
En ese espacio privado surgían dudas, inseguridades y también anécdotas cotidianas que rara vez aparecían en las versiones más pulidas de la maternidad que suelen circular en redes. No era que nadie estuviera hablando del tema. Lo que faltaba, según Vidal, era la manera en que se estaba hablando.
Las conversaciones entre ellas tenían un tono directo, sin demasiados filtros. Había ilusión, pero también cansancio, incertidumbre y preguntas que no siempre tenían respuesta. Ese equilibrio fue el que terminó definiendo el espíritu del podcast.
Cuando decidieron grabar esas conversaciones, no lo hicieron con la intención de convertirse en referentes. La idea era más sencilla. Crear un espacio donde la maternidad pudiera discutirse con la misma naturalidad con la que se habla entre amigas.
Con el tiempo, ese formato empezó a resonar con otras personas que estaban atravesando procesos similares. Lo que empezó como un intercambio íntimo terminó generando una pequeña comunidad de oyentes que encontraban en esas conversaciones algo reconocible.

Compartir con honestidad también implica poner límites
El crecimiento de una comunidad digital suele traer una presión implícita: convertir cada experiencia en contenido. Vidal ha preferido construir su presencia pública con otra lógica.
En sus redes sociales y en el podcast hay cercanía y honestidad, pero también una decisión clara de proteger ciertos espacios de su vida personal. La familia, especialmente, se mantiene dentro de un límite que no siempre se traslada a la esfera pública.
Para ella la pregunta principal no es qué puede funcionar mejor en redes. La pregunta es qué se siente correcto compartir. Esa diferencia es la que permite que el proyecto mantenga coherencia con su vida personal.
Hay experiencias que prefiere vivir primero como persona, como madre o como esposa, antes de pensar en ellas como contenido. En un entorno digital donde todo tiende a convertirse en material publicable, ese criterio funciona como una forma de equilibrio.


Registrar una etapa que todavía se está entendiendo
Cuando imagina el futuro de Gestapromo, Vidal no piensa únicamente en el crecimiento del podcast. Le interesa la posibilidad de que, dentro de algunos años, los episodios puedan escucharse como un registro de lo que vivía una generación de mujeres en este momento.
Maternidad, amistad, vida profesional, cambios personales. Todo ocurriendo al mismo tiempo y obligando a muchas personas a redefinir su idea de equilibrio.
Si alguien escucha esos episodios dentro de diez años, a Vidal le gustaría que encontrara precisamente eso. Un grupo de mujeres conversando sin pretender tener todas las respuestas. Compartiendo experiencias mientras todavía estaban tratando de entenderlas.
También espera que la conversación pública sobre maternidad siga evolucionando hacia ese lugar de mayor honestidad. Un espacio donde las dudas, los miedos y las contradicciones no tengan que esconderse detrás de versiones idealizadas de la vida adulta.

Quizá ese sea el aporte más claro de Gestapromo. No ofrecer una guía definitiva sobre cómo vivir la maternidad, sino demostrar que hablar de ella con franqueza puede ser, a veces, el primer paso para sentirse acompañado.
Escribe: Nataly Vásquez