Parfois celebra el verano en Playa del Sol

POR NATALY

El 14 de febrero no fue una fecha romántica sino estratégica: Parfois eligió Playa del Sol, en Asia, para desplegar “The Beach Club”, una colección pensada para el verano peruano que encontró en la costa...

El 14 de febrero no fue una fecha romántica sino estratégica: Parfois eligió Playa del Sol, en Asia, para desplegar “The Beach Club”, una colección pensada para el verano peruano que encontró en la costa el escenario preciso para convertirse en experiencia. Cerca de 200 asistentes participaron de una activación que no buscaba explicar la marca, sino habitarla.

Una marca europea frente al Pacífico

La escena no se trató de instalar un punto efímero en la arena. Se trató de trasladar un universo. Parfois —la firma portuguesa que ha convertido el accesorio en declaración cotidiana— entendió que el verano no se comunica desde vitrinas, sino desde la vivencia. Playa del Sol ofrecía algo más que tránsito: ofrecía comunidad.

En lugar de un lanzamiento convencional, la marca activó un gesto. Tote bags de edición limitada y llaveros con osos —piezas centrales de “The Beach Club”— circularon entre residentes y visitantes como objetos que no necesitan explicación. Funcionales, sí. Pero también simbólicos: accesorios diseñados para acompañar días largos, agendas abiertas y una cierta idea de libertad contemporánea.

The Beach Club como actitud

Hablar de colección sería insuficiente. “The Beach Club” no responde únicamente a tendencias de moda verano 2025; responde a un estilo de vida. Accesorios pensados para el aire libre, para el traslado espontáneo, para la transición entre la playa y la ciudad sin perder coherencia estética.

En Asia, ese concepto se volvió tangible. La activación no impuso narrativa; la insinuó. Los tote bags comenzaron a verse colgados del hombro con naturalidad inmediata. Los llaveros —pequeños, casi lúdicos— introdujeron una cuota de ironía amable en un entorno donde el estilo suele tomarse demasiado en serio. Parfois entendió que el lujo accesible no es precio: es pertenencia.

Estrategia sin ruido

La elección de la costa peruana no fue casual. Con su flagship en el Jockey Plaza, en Lima, la marca ha consolidado presencia urbana. Llevar la experiencia a Asia implicó extender ese mapa emocional hacia el territorio del ocio, donde las decisiones de consumo son menos racionales y más identitarias.

Nelly Baca, Operation Manager de Parfois, lo resumió sin grandilocuencia: celebrar el verano, la amistad y los pequeños momentos frente al mar. La frase puede parecer simple, pero revela una lectura afinada del mercado peruano: las marcas que perduran no solo venden accesorios; se integran al calendario afectivo de su comunidad.

El resultado no fue un evento. Fue un desplazamiento estratégico del retail hacia el lifestyle. En tiempos donde las activaciones compiten por espectacularidad, Parfois eligió cercanía. Y esa decisión —silenciosa, precisa— podría ser la más sofisticada de todas.

El verano termina siempre antes de que uno quiera. Las marcas también. Pero algunas logran instalarse en la memoria con la misma naturalidad con la que un bolso se convierte en hábito. En Playa del Sol, Parfois no celebró la temporada. La convirtió en argumento.

Escribe: Nataly Vásquez

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