Sal & Pimienta: Marcas que inspiran a compartir y crecer jugando

POR NATALY

En la infancia, jugar es mucho más que ocupar el tiempo libre: es una manera de descubrir el mundo, desarrollar autonomía y aprender a relacionarse con los demás. Esa convicción está detrás de Sal &...

En la infancia, jugar es mucho más que ocupar el tiempo libre: es una manera de descubrir el mundo, desarrollar autonomía y aprender a relacionarse con los demás. Esa convicción está detrás de Sal & Pimienta, la empresa fundada por Marita Gutiérrez y Chari Contreras, que selecciona, importa y distribuye marcas infantiles internacionales con un propósito claro: contribuir al desarrollo de los niños a través del juego. Desde hace casi cuatro años, ambas construyen una propuesta que va más allá de los productos, acercando al Perú marcas que destacan por su calidad, diseño y valor educativo. Su apuesta es despertar la curiosidad infantil y recordar a los adultos que el aprendizaje también ocurre en los momentos compartidos, lejos de las obligaciones y los horarios establecidos.

Elegir con intención cambia la experiencia

La propuesta de Sal & Pimienta comienza antes de que un juego llegue a manos de un niño. Para Chari, educadora de formación, la selección parte de una pregunta esencial: qué oportunidades ofrece cada producto para explorar, experimentar y aprender a su propio ritmo. Marita, en cambio, aporta una mirada centrada en los vínculos familiares y en la importancia de crear espacios de conexión dentro de casa. Sus perspectivas encontraron en el juego un terreno común, desde el cual dieron forma a una marca que entiende la infancia como una etapa que necesita libertad para descubrir y acompañamiento para crecer.

Esta visión se refleja en una selección que reúne juguetes educativos, juegos sensoriales, propuestas de construcción, rompecabezas, libros y juegos de mesa. No todos cumplen la misma función ni proponen una única manera de jugar: algunos permiten que los niños inventen sus propias reglas, mientras otros los acercan a nuevos retos o los invitan a compartir una actividad con sus padres. Para Chari, cada elección debe tener una razón detrás, desde los materiales y la calidad hasta la duración y las posibilidades que ofrece. La intención no es acumular objetos, sino acercar experiencias que mantengan su valor más allá de la primera impresión.

Lo que un juego puede decir de una familia

En un mercado donde las novedades infantiles aparecen constantemente, Marita y Chari han decidido dar prioridad al criterio antes que a la tendencia. Conocer a las marcas, conversar con quienes las desarrollan y comprender qué hay detrás de sus productos forma parte de su trabajo. BIG, OPPI, Eichhorn, Banana Panda y AquaPlay integran un portafolio de propuestas distintas, unidas por la atención a la calidad y al propósito de cada producto. Esa relación directa también les permite identificar qué marcas pueden tener sentido para las familias peruanas y cómo acercar sus propuestas a un público que busca algo más que un objeto atractivo.

Para Marita, elegir también es una forma de educar. La decisión de llevar un juego a casa puede responder a una necesidad concreta, a una etapa del desarrollo o al deseo de compartir más tiempo en familia. No depende necesariamente del precio ni de la cantidad de cosas que se compran, sino de comprender qué aporta cada elección. Desde esa perspectiva, la selección de Sal & Pimienta plantea otra manera de acercarse al consumo infantil, en la que la calidad, la utilidad y las oportunidades de aprendizaje tienen más peso que la novedad por sí sola.

Aprender juntos, sin convertirlo en una tarea

El valor del juego se transforma cuando los adultos también encuentran un lugar dentro de la experiencia. Una partida de mesa, un rompecabezas o la lectura de un libro pueden abrir un espacio para conversar y compartir sin que cada actividad tenga que convertirse en una lección. Marita y Chari buscan precisamente propuestas que permitan a las familias hacer una pausa en la rutina, dedicar tiempo a sus hijos y disfrutar de una actividad en común. La intención no es dirigir cada movimiento ni medir lo aprendido, sino dejar que la experiencia se desarrolle con naturalidad.

Chari destaca que, mientras juegan, los niños también aprenden a esperar, respetar reglas, compartir y gestionar la experiencia de ganar o perder. Son habilidades que se construyen en situaciones cotidianas, sin necesidad de que el adulto convierta cada momento en una explicación. Por eso, ambas defienden una relación con el juego basada en el disfrute y la conexión. Cuando la experiencia se vive sin presión, aprender deja de ser una exigencia externa y se integra de manera más natural a la relación entre padres e hijos.

Crecer sin perder el criterio

Desarrollar una marca especializada también implica aprender a reconocer qué funciona, cómo comunicar su valor y qué necesita cada categoría para encontrar su lugar en el mercado. Marita recuerda que, durante estos casi cuatro años, el proceso ha incluido aciertos, errores y decisiones que les han permitido comprender mejor el negocio. El desafío consiste en desarrollar marcas que, en algunos casos, pertenecen a nichos específicos y requieren una labor sostenida para que las familias conozcan sus propuestas y comprendan por qué pueden ser relevantes para ellas.

BIG representa uno de los avances más concretos de ese recorrido. En 2024, Sal & Pimienta comenzó a trabajar con alrededor de cien unidades de la marca alemana y, con el tiempo, pasó a gestionar importaciones por contenedores completos. Algunos productos, como los de su línea BIG Power Worker, se han convertido en los más vendidos de su portafolio. El crecimiento refleja el trabajo necesario para desarrollar una marca en el mercado peruano, desde generar conocimiento sobre sus productos hasta consolidar su distribución.

Actualmente, la propuesta de Sal & Pimienta abarca distintas etapas de la infancia, con marcas como BIG, AquaPlay, Eichhorn, OPPI y Banana Panda, y comienza a extenderse hacia el mundo escolar con una nueva categoría de mochilas ergonómicas. De cara a 2027, Marita y Chari proyectan ampliar su distribución, fortalecer alianzas y desarrollar el canal institucional, con una visión de crecimiento rentable y sostenible. La expansión abre nuevas posibilidades para el negocio, pero también plantea una responsabilidad: mantener la coherencia entre lo que la marca ofrece y las razones por las que cada producto forma parte de su selección.

En Sal & Pimienta, esa coherencia se resume en cuatro verbos: crear, construir, compartir y conectar. Son principios que orientan tanto la elección de los productos como la manera en que Marita y Chari entienden su relación con las familias. En una etapa de la infancia marcada por descubrimientos constantes, el juego ofrece algo que no siempre encuentra espacio en la rutina: la posibilidad de aprender sin anticipar cada resultado y de compartir tiempo sin convertirlo en una actividad pendiente. Quizá ahí resida su valor más duradero, en lo que un niño descubre mientras juega y en lo que permanece entre quienes se sentaron a jugar con él.

Puedes encontrar a Sal y Pimienta en: www.salypimienta.com.pe y en The Little Market, Av. Angamos Oeste 1130, 2.º piso, Miraflores, Lima.

Escribe: Nataly Vásquez

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