En 2016, Smart Fit llegó al Perú con una propuesta centrada en acercar el entrenamiento físico a más personas. Diez años después, la cadena se prepara para abrir su sede número 100 antes de finalizar 2026, un hito que permite mirar más allá de su expansión y preguntarse cómo ha cambiado la relación de los peruanos con los espacios dedicados al ejercicio. Bajo el concepto «Más que un gimnasio», la compañía busca poner en perspectiva una década marcada por el crecimiento, el desarrollo de sus equipos y una visión del bienestar que aspira a ir más allá de las máquinas.

Una expansión que cambia la escala
Alcanzar las 100 sedes supone un punto de referencia para una operación que ha ganado presencia en el mercado peruano durante la última década. Sin embargo, el crecimiento de una cadena de gimnasios no se mide únicamente por la cantidad de locales que consigue abrir, sino también por su capacidad para formar parte de la rutina de quienes encuentran en el ejercicio una manera de cuidar su salud, establecer objetivos personales y sostener nuevos hábitos.
En ese recorrido, Smart Fit ha construido su propuesta alrededor del acceso al entrenamiento y la actividad física. Su décimo aniversario llega en un momento en que la compañía busca consolidar su presencia en el país y ampliar los servicios que ofrece a sus usuarios, con la próxima apertura de su sede número 100 como uno de los principales objetivos para el cierre de 2026.




Las historias detrás del entrenamiento
El concepto «Más que un gimnasio» reúne cinco ejes que la compañía identifica como parte de su trayectoria: la comunidad, el desarrollo de sus colaboradores, el respaldo al deporte, el compromiso social y la innovación tecnológica. Cada uno plantea una manera distinta de entender el papel de una empresa dedicada al ejercicio físico, desde la experiencia individual de sus usuarios hasta las relaciones que construye con su entorno.
El desarrollo profesional de sus equipos es uno de los aspectos que forman parte de esta historia. Según la compañía, más de 100 colaboradores comenzaron en posiciones operativas y lograron avanzar dentro de la organización. A ello se suma el respaldo a atletas de alto rendimiento, clubes e instituciones deportivas, así como las alianzas con organizaciones como Teletón, UNICEF, Magia y la Liga Contra el Cáncer, que extienden su participación hacia iniciativas sociales vinculadas con distintas necesidades de la población.




La experiencia también evoluciona
La tecnología ha incorporado nuevas posibilidades a la propuesta de Smart Fit Perú, con herramientas orientadas a complementar el entrenamiento y ofrecer un seguimiento más específico. Entre ellas se encuentra Smart Fit Coach, una plataforma en línea con asesorías de nutrición y entrenamiento, además de Smart Fit Balance, enfocada en la medición corporal. La incorporación de máquinas Booty Builder amplía, por su parte, las alternativas de equipamiento disponibles en sus sedes.
Estas soluciones responden a una evolución en la forma de abordar el ejercicio, en la que las necesidades de cada usuario pueden requerir herramientas distintas. La innovación, en ese sentido, no se limita a sumar equipamiento, sino que también plantea cómo acompañar los objetivos personales y enriquecer la experiencia dentro del gimnasio. El reto para una cadena en expansión consiste en mantener esa evolución a medida que crece su presencia y aumenta la diversidad de personas que forman parte de su comunidad.
Durante el evento por sus diez años en el país, la compañía reunió a representantes de la marca y aliados para recordar los principales hitos de su trayectoria y presentar las acciones previstas para la siguiente etapa. Camilo Sarasti, CEO del grupo Smart Fit del clúster andino, agradeció a los equipos, las empresas y los centros comerciales que han acompañado el crecimiento, así como a los usuarios que han confiado en la propuesta desde sus inicios.
Por su parte, Lorena Rivera, directora de Marketing del grupo Smart Fit Clúster Andino, destacó la importancia de las historias personales, el respaldo al deporte y las alianzas solidarias en la visión de la compañía. «Nuestra visión siempre ha sido trascender el espacio físico», señaló, al referirse a una experiencia que busca integrar el entrenamiento con otras dimensiones del bienestar.





La próxima apertura de su sede número 100 marcará un nuevo capítulo para Smart Fit en el Perú. Después de una década, el desafío será sostener el crecimiento sin perder de vista aquello que ocurre más allá de cada inauguración: las personas que incorporan el ejercicio a su vida, los equipos que hacen posible esa experiencia y las distintas formas en que el bienestar encuentra un lugar en la rutina cotidiana.
Escribe: Nataly Vásquez



