365 Studio New York: La nueva expresión de los accesorios contemporáneos

POR NATALY

En un mercado donde los accesorios dicen tanto de quien los lleva como de las prendas que los acompañan, Inés Dulanto y Carmen María Correa, amigas, socias y fundadoras de 365 Studio New York, han...

En un mercado donde los accesorios dicen tanto de quien los lleva como de las prendas que los acompañan, Inés Dulanto y Carmen María Correa, amigas, socias y fundadoras de 365 Studio New York, han construido una propuesta que parte de una idea sencilla: una cartera no tiene por qué acompañar siempre el mismo estilo. A través de una selección de bolsos, materiales y straps intercambiables, la marca explora una forma más personal de entender los accesorios, en la que el diseño convive con la versatilidad y cada mujer encuentra su propia manera de llevarlos.

Una misma pieza, distintas posibilidades

La filosofía de 365 Studio New York se resume en You mix / We match, un concepto que invita a experimentar con los accesorios sin imponer una única forma de combinarlos. Cambiar un strap, probar otro color o adaptar una cartera a una ocasión distinta permite extender las posibilidades de una misma pieza, incorporando el juego como parte de la experiencia de vestir.

Para Inés y Carmen María, esa libertad también supone entender que el estilo personal no permanece inmóvil. Lo que funciona para una jornada de trabajo puede adquirir otro carácter durante el fin de semana, y un accesorio que parecía pensado para una combinación específica puede encontrar nuevas formas de uso. La intención es ofrecer alternativas que acompañen esa evolución, sin convertir las tendencias en reglas que haya que seguir.

En esa búsqueda, la elección de materiales como el cuero vegano y el neoprene responde al interés por desarrollar accesorios que puedan mantenerse vigentes y seguir utilizándose de distintas maneras a lo largo del tiempo. La versatilidad deja de ser únicamente una cualidad práctica para convertirse en parte de una mirada sobre el consumo, donde aprovechar una pieza también significa descubrir todo lo que todavía puede ofrecer.

La intuición detrás de cada elección

Elegir qué llega a una colección implica observar las tendencias, pero también reconocer cuáles tienen posibilidades de incorporarse a la vida cotidiana. Inés y Carmen María siguen de cerca los colores, los formatos y las propuestas que encuentran en Nueva York, una ciudad que forma parte del universo de la marca, aunque su proceso de selección no se limita a identificar lo que está de moda. La pregunta decisiva es si una pieza funciona más allá de su novedad.

Esa curaduría se construye a partir de criterios concretos: comodidad, facilidad para combinar, versatilidad y detalles capaces de distinguir un diseño sin volverlo difícil de llevar. Las socias también recurren a su propia experiencia como usuarias, preguntándose si elegirían cada pieza para ellas mismas y de cuántas maneras podrían incorporarla a su vestuario. La intuición importa, pero se acompaña de una comprensión cercana de las necesidades de sus clientas.

La variedad de bolsos y accesorios de 365 Studio New York, que incluye totes, pouches, clutches y sling bags, junto con una amplia selección de straps, responde a esa lógica. Una cartera de líneas neutras puede convertirse en una pieza cotidiana, mientras que un accesorio de color o con un diseño distinto permite modificar su apariencia sin necesidad de reemplazarla. La colección se articula así alrededor de una posibilidad que atraviesa toda la propuesta: elegir una pieza y encontrar distintas formas de hacerla funcionar.

Una nueva idea de sofisticación

La relación entre moda y exclusividad también ha cambiado. Para Inés y Carmen María, el estilo ya no depende necesariamente de llevar una etiqueta reconocida internacionalmente, sino de saber elegir, combinar y construir una identidad propia a partir de elementos diversos. Esa perspectiva abre espacio para marcas que encuentran su lugar en el diseño y en la manera en que sus productos se integran a la vida de quienes los usan.

Desde esa mirada, la moda contemporánea admite combinaciones menos rígidas, en las que un accesorio especial puede convivir con prendas básicas y una misma cartera puede adaptarse a distintos contextos. La sofisticación se vuelve una cuestión de criterio personal antes que una demostración de pertenencia, y la elección de una pieza responde tanto a su diseño como a la afinidad que genera con quien la lleva.

365 Studio New York encuentra en esa forma de entender el estilo un espacio propio, con accesorios que buscan ser actuales, especiales y fáciles de incorporar al día a día. La cercanía con sus clientas forma parte de esa relación, al igual que la intención de proponer diseños que no exijan cambiar por completo un vestuario para encontrar su lugar. Se trata de sumar posibilidades sin complicar la experiencia de vestirse.

Crecer sin perder la curiosidad

La evolución de la marca pasa por ampliar su universo de productos, explorar nuevos materiales y desarrollar combinaciones que mantengan abierta la posibilidad de experimentar. Inés y Carmen María reconocen que la curiosidad ha sido una parte importante de su recorrido y que seguir preguntándose qué más pueden hacer forma parte de la energía con la que imaginan el futuro de 365 Studio New York.

Ese crecimiento también contempla la experiencia que rodea al producto. La manera de presentar las colecciones, la atención y el proceso de compra, tanto en el entorno digital como en el contacto directo con los accesorios, son aspectos que las socias quieren seguir trabajando. La relación con sus clientas no se entiende únicamente desde la elección de una cartera, sino desde el conjunto de interacciones que acompaña ese descubrimiento.

Su vínculo como amigas y socias, unido a una trayectoria compartida en el mundo creativo, explica parte de esa continuidad. Buscar, seleccionar, probar y descubrir nuevas posibilidades sigue siendo una fuente de entusiasmo para ambas, incluso cuando la marca avanza hacia nuevas etapas. La intención es crecer sin perder la conexión con aquello que dio origen al proyecto: el interés genuino por los accesorios y por las distintas maneras en que pueden formar parte del estilo personal.

En una industria que renueva constantemente sus propuestas, la posibilidad de encontrar valor en una pieza más allá de su primera impresión adquiere otro significado. Quizá por eso, la idea más interesante detrás de 365 Studio New York no esté solamente en sus carteras o en la variedad de sus combinaciones, sino en la libertad que propone al usarlas. Porque el estilo también consiste en reconocer lo que encaja con una misma, transformarlo cuando sea necesario y conservar la capacidad de sorprenderse con algo que ya forma parte del propio armario.

Escribe: Nataly Vásquez

Fotos: Revista Signature

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