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Amorea: Una declaración de estilo auténtico

En un rincón discreto de Surco, Amorea redefine el cuidado personal con una propuesta que fusiona estética, originalidad y lujo accesible. Impulsado por Antonella Martorell, este centro no solo embellece manos: crea experiencias que celebran la elegancia sutil, la calidad honesta y un trato tan cercano como profesional.

Uñas que hablan por sí solas
Ubicado en la elegante y residencial Chacarilla —zona conocida por su atmósfera tranquila y exclusivos centros de bienestar—, este espacio convierte cada visita en una vivencia única. La artífice detrás de este concepto recibe a sus clientas con una sonrisa luminosa y mirada decidida. En sus palabras se percibe la pasión por un oficio que cultiva desde la infancia, cuando su madre le enseñó que unas manos bien cuidadas son reflejo silencioso del amor propio.

“Siempre me gustó tener las uñas limpias y presentables, incluso de niña”, recuerda. Ese hábito inicial, casi ritual, evolucionó con los años en una vocación. Antonella trabajó en reconocidas marcas como OPI y Benefit Cosmetics, explorando el universo del maquillaje y los esmaltes. Fue allí, entre colores, texturas y conversaciones sinceras con clientas reales, donde nació la idea de crear su propio espacio: uno que fusionara calidad y estilo.

Compromiso con el detalle
Se ofrece una atención cercana y adaptada, construida desde la confianza y basada en productos certificados, técnicas modernas y una filosofía de satisfacción garantizada. “Si una clienta no queda conforme, tiene dos días para volver y cambiar el diseño o color sin ningún costo adicional”, explica Martorell, con esa firmeza tranquila que distingue a quienes comprenden el verdadero valor del servicio genuino.

Pero más allá de la técnica, lo que define a esta marca es su impulso por la autenticidad. Su equipo anima a las visitantes a atreverse con tonos vibrantes, formas inesperadas y estilos que conecten con su esencia. “Hay mujeres que quieren llevar un rojo intenso pero no se atreven. Ahí entra la manicurista, no para imponer, sino para inspirar”, añade.

Un proyecto que sigue creciendo
Consciente de que el éxito no se improvisa, la emprendedora proyecta expandir su visión con pasos firmes. Ya está en marcha una nueva sede en La Molina, donde planea incorporar tratamientos para cejas y pestañas. Su objetivo no es solo crecer en número, sino consolidar un concepto integral de bienestar accesible, donde la excelencia no implique inaccesibilidad económica.

“Amorea representa un lujo accesible”, afirma. Y aunque sabe que no es una sola palabra, la combinación encierra perfectamente su propuesta: servicios de alta gama a precios razonables, para que cada mujer pueda regalarse un momento de cuidado sin excusas.

El valor de lo íntimo y acogedor
A diferencia de otros centros tradicionales que buscan visibilidad a pie de calle, la creadora optó por un local dentro de una galería. La razón: prudencia financiera y, sobre todo, cercanía. “Era mi primer emprendimiento y no quería arriesgar demasiado desde el inicio. Además, la galería está cerca de mi casa, lo que me permite estar presente ante cualquier eventualidad”.

Esta decisión estratégica ha resultado acertada. El flujo de clientas no depende del azar ni del tráfico peatonal, sino de una sólida red de recomendaciones, reforzada por una presencia activa en redes sociales. Además, el fácil acceso y la disponibilidad de estacionamiento contribuyen a una visita placentera desde el primer momento.

El compromiso detrás del servicio
Como en todo servicio al cliente, surgen desafíos. El equipo los enfrenta con empatía y resolución. Ante cualquier inconformidad, no hay evasivas. “Cuando a ocurrido algún imprevisto, buscamos entender qué ocurrió, corregirlo y aprender, cada mujer que entra debe salir no solo satisfecha, sino valorada». Señala.

En ese sentido, ha cultivado un entorno donde el diálogo es clave y la atención, directa y considerada. Una filosofía que ha convertido el centro en un referente local, donde la fidelidad nace de vivencias auténticas, no de promesas vacías.

Una invitación con propósito
Como gesto de gratitud y bienvenida, la mente visionaria detrás del concepto extiende una propuesta especial a las lectoras de Signature. Quienes mencionen que llegan por la revista recibirán un 15 % de descuento, como entrada a un universo que trasciende el diseño de uñas y lo convierte en un entorno de autocuidado, estilo y empoderamiento femenino.

Aunque no se ofrece servicio a domicilio, es precisamente esa elección la que conserva la esencia del lugar: cada detalle está pensado para que la visita se convierta en una experiencia personalizada.

Entre esmaltes, voces y sueños
La historia del local es una travesía silenciosa pero decidida. No es simplemente un estudio de belleza: es un instante que inspira y celebra a cada mujer que decide entrar, sentarse y, por un rato, dejar que sus manos se expresen.

Redacción: Romina Polti Pimentel