El hoodie con logo de GAP volvió a ocupar el centro de la conversación sobre estilo y expresión personal el pasado 15 de octubre, cuando la marca celebró el International Hoodie Day con un encuentro en su tienda del Jockey Plaza. Nicole Favre, Gia Meier y Ernesto Cabieses estuvieron entre los creadores de contenido que se sumaron a una celebración dedicada a una prenda que, después de más de tres décadas, continúa encontrando nuevas formas de representar a quienes la llevan.

Una prenda que trasciende generaciones
La permanencia de ciertas piezas en el guardarropa tiene menos que ver con las tendencias que con su capacidad para adaptarse a quienes las eligen. El hoodie con logo de GAP pertenece a esa categoría: una prenda reconocible que ha pasado por distintas generaciones sin quedar asociada a una sola manera de vestir. Su presencia en la cultura cotidiana responde, en parte, a esa libertad para combinarlo, reinterpretarlo y convertirlo en una expresión personal.
Con la campaña global Gap International Hoodie Day, la marca retoma esa relación entre identidad y vestuario, poniendo el foco en las distintas maneras en que las personas hacen suyo un mismo ícono. La propuesta parte de una idea sencilla, pero vigente: la ropa también puede ser una forma de comunicar quiénes somos, sin necesidad de ajustarse a una única definición de estilo.





Del guardarropa a las calles de Lima
La celebración también encontró una expresión local a través del arte urbano. GAP se unió al artista peruano Pésimo para intervenir la Bajada de Baños, en Barranco, con un mural inspirado en la campaña. La iniciativa conectó el lenguaje visual del artista con el concepto de creatividad y autoexpresión que acompaña al hoodie, trasladando después esa intervención a las vitrinas de las tiendas de la marca.
La colaboración plantea un diálogo entre dos espacios que suelen encontrarse en la cultura contemporánea: la moda y el arte urbano. En lugar de limitar la campaña a una prenda o a una celebración dentro de la tienda, la intervención llevó su concepto a un entorno público, donde la expresión individual adquiere otras dimensiones y se relaciona con la identidad de una comunidad.





Cuando un ícono sale de su contexto
La alianza con Dunkin’ Donuts amplió la celebración hacia otro ámbito cotidiano. La colaboración incluyó una bebida y una donut en tonos azules, además de un llavero inspirado en el hoodie con logo de GAP. Moda y gastronomía se encontraron así en una propuesta que trasladó los códigos visuales de la campaña a otros momentos de consumo, extendiendo la presencia del ícono más allá del guardarropa.
Estas colaboraciones muestran cómo una prenda puede funcionar como punto de partida para conectar distintas expresiones creativas. El hoodie mantiene su lugar central, pero su significado se amplía cuando entra en contacto con el arte, los espacios urbanos y otras marcas. La identidad de una pieza no depende únicamente de su diseño original, sino también de las asociaciones que construye con el paso del tiempo.






Más de treinta años después de su lanzamiento, el hoodie con logo de GAP conserva su reconocimiento sin quedar fijado a una sola época. Cada generación lo incorpora a su propio lenguaje, lo combina de manera distinta y le atribuye nuevos significados. Quizá esa sea una de las razones por las que algunas prendas permanecen: no exigen una forma única de llevarlas, sino que dejan espacio para que cada persona encuentre la suya.
Escribe: Nataly Vásquez



