En un sector acostumbrado a priorizar sacrificios estéticos a costa de resultados y transformaciones visibles, Hollydent elige un gesto mas profundo, cuidar y preservar lo natural. La clínica, fundada por la Dra. Paola Márquez, sostiene una odontología conservadora que “nace de la convicción de que la salud dental va más allá de la estética: se trata de preservar la integridad de los dientes y promover el bienestar a largo plazo”. En un contexto donde la ‘belleza’ a veces se impone sobre la salud, decidimos tomar un camino diferente. Aquí, la belleza no se persigue a cualquier costo; se construye desde la preservación, el criterio clínico y una ética que prioriza la salud.

Cuando la salud marca el criterio
La odontología conservadora no aparece en Hollydent como una tendencia, sino como una convicción. “La belleza que permanece es la que nace del cuidado”, sostiene la Dra. Márquez, y esa idea atraviesa cada especialidad de la clínica. Desde la rehabilitación oral hasta la odontopediatría, el principio es el mismo: intervenir solo cuando es necesario, y hacerlo con respeto por la estructura original del diente. La clínica, cuenta con todas las especialidades y en la actualidad todas se manejan bajo la misma filosofía.
La campaña «La belleza no daña» no fue una estrategia de marketing, sino una toma de posición. Un mensaje claro frente a una industria que muchas veces normaliza el desgaste, el recorte y la invasión como sinónimos de mejora. Hollydent eligió otro camino: informar, empoderar y ofrecer alternativas que piensen en el largo plazo.
Diseñar sin dañar
El tratamiento insignia de la clínica —el Diseño de Sonrisa Sin Desgaste Dental— resume con precisión esa filosofía. No hay tallados ni sacrificios anatómicos. Hay análisis, planificación y una ejecución que combina criterio clínico y sensibilidad estética.
El proceso comienza con una evaluación integral, personalizada, donde se consideran no solo los dientes, sino el estilo de vida y las expectativas reales del paciente. Luego, una transformación sutil: incrementos de resina de alta estética, trabajados como si fueran esmalte natural. El resultado no busca llamar la atención. Busca coherencia.
Aquí, la sonrisa no parece intervenida, parece cuidada con detalles tan delicados que atraen miradas.


El principio que ordena todo
“No hagas lo que no te gustaría que te hagan”. La frase, heredada de una ética familiar, funciona en Hollydent como regla clínica. Cada protocolo parte de la empatía y de la información transparente. Frente a una caries profunda, por ejemplo, no hay una única salida predeterminada. Se exploran opciones, se explica, se decide con el paciente.
La odontología conservadora no elimina la técnica; la refina. Equilibra salud, función y estética sin forzar jerarquías artificiales. Porque una sonrisa que dura es, ante todo, una sonrisa sana.
Un equipo que comparte una visión
Siempre quiso llevar la filosofía conservadora a más personas, pero para lograrlo necesitaba un equipo con valores sólidos. “Hoy puedo decir que lo he logrado, y todo gracias a mi familia. Mi madre me enseñó la importancia de la empatía y el respeto por los demás, y mi padre me dio la perseverancia y la confianza para seguir adelante”, nos dice la Dra. Márquez. Hoy la coherencia del modelo no depende solo de su fundadora. Hollydent ha construido un equipo formado bajo los mismos valores: empatía, respeto y responsabilidad. El proceso de selección es exigente, no solo en lo técnico, sino en lo humano. La doctora lo dice sin rodeos: confía a sus pacientes lo mismo que confiaría a su familia.
Esa consistencia garantiza que la experiencia sea la misma en cada sede, con cada profesional. Una filosofía que no se delega, se comparte.


Pensar el futuro desde el cuidado
De cara al 2026, Hollydent no busca crecer a cualquier ritmo. Busca expandir una forma de entender la odontología; informar sobre los riesgos de los tratamientos invasivos; difundir los beneficios de la preservación dental y recordar algo esencial: los dientes no son solo una imagen, cumplen una función vital en el equilibrio del cuerpo.
La sonrisa, para Márquez, es reflejo del interior. Cuidarla con conciencia es una forma de vivir mejor.

En tiempos de soluciones invasivas, Hollydent propone otra narrativa más responsable. Una donde la belleza no desgasta, no daña. Y por eso, permanece.
Escribe: Nataly Vásquez