El estudio no nació con una ambición desmedida ni con un plan maestro a diez años. Nació —como suelen hacerlo las cosas que perduran— desde la afinidad, la curiosidad y el trabajo compartido. Hoy, más de una década después, Spazio Design se ha consolidado como un estudio de interiorismo que entiende el espacio no solo como forma, sino como experiencia vivida. Al frente está Lorena Pimentel, diseñadora de interiores y co-fundadora, cuya mirada combina oficio, sensibilidad y una noción muy clara del futuro que quiere construir.

Desde sus primeros proyectos hasta el horizonte del 2026, Spazio Design ha transitado un proceso de maduración silenciosa: aprender haciendo, equivocarse en obra, ajustar procesos, sobrevivir a una pandemia y salir del otro lado con algo más valioso que un portafolio robusto: criterio.
De la intuición al método
Spazio Design fue cofundado por Lorena Pimentel y Karen Castillo, dos diseñadoras formadas en estudios reconocidos que decidieron iniciar un proyecto propio casi sin solemnidad. “Empezamos tomando todos los proyectos que surgían”, recuerda Pimentel. Esa etapa temprana, marcada por la exploración y el aprendizaje constante, fue también un laboratorio: estilos diversos, escalas distintas, retos técnicos y decisiones que hoy se traducen en experiencia acumulada.
Diez años después, el estudio opera desde otro lugar. No desde la urgencia, sino desde la estructura. Estrategias claras, procesos afinados y una visión que se sostiene sobre tres pilares que funcionan como brújula interna: compromiso, confianza y empatía. Más que palabras, son herramientas prácticas para leer al cliente, entender sus necesidades reales y acompañarlo en un proceso que, muchas veces, implica mucho más que elegir materiales.


Diseñar y ejecutar: una sola narrativa
En Spazio Design, el diseño no termina en el plano. Se materializa. Se supervisa. Se ajusta. De cara al 2026, uno de los ejes estratégicos más claros del estudio es reforzar la integración total entre diseño y ejecución, entendida como una sola narrativa que va del concepto inicial al último detalle en obra.
El estudio acompaña a sus clientes de inicio a fin: ideación, definición de materiales, presupuestos, coordinación con talleres, supervisión en obra y entrega final. Esa continuidad no es casual; es una decisión consciente para evitar la fractura —tan común en el rubro— entre lo que se imagina y lo que finalmente se construye.
“Ustedes nos entregan las llaves, nosotras nos encargamos del resto”, dicen a sus clientes. No como eslogan, sino como promesa operativa. La tranquilidad del cliente se construye en la coherencia: cuando el concepto no se diluye en el camino y cada decisión responde a una lógica previamente pensada.



Crecer con intención
En un mercado cada vez más competitivo y sofisticado, Spazio Design ha optado por un crecimiento deliberado. No se trata de hacer más proyectos, sino de hacer mejores. El 2026 aparece como un año clave para profundizar esa dirección: crecer en calidad, en especialización y en alineación con un tipo de cliente que valore el diseño como herramienta de bienestar.
El estudio ha definido con claridad su foco: diseñar espacios que mejoren la convivencia y el bienestar de las parejas. No es una categoría comercial, es una postura conceptual. Los espacios se piensan para acompañar etapas de vida, rutinas compartidas, silencios y encuentros. Funcionalidad, estética y emoción se equilibran para mejorar la calidad de la vida diaria.
Ese enfoque también exige inversión interna. Formación continua, fortalecimiento de habilidades técnicas y blandas, y un equipo que crezca junto con la visión del estudio. La escala, aquí, no es solo física: es humana.


Los espacios que dejan huella
Si el próximo capítulo de Spazio Design tuviera que definirse por un tipo de proyecto, no sería por su tamaño ni por su espectacularidad. Sería por el nivel de cuidado. Acabados precisos, muebles bien resueltos, un styling pensado sin exceso. Espacios limpios, coherentes, donde cada elemento parece estar exactamente donde debe.
Pimentel lo resume en una aspiración clara: que los espacios diseñados por el estudio sean recordados por las emociones que generan al ser habitados. Que al ingresar, algo se sienta distinto. Más ordenado. Más amable. Más propio.

Spazio Design no busca imponer una firma reconocible a primera vista. Prefiere que su sello se perciba en la experiencia: en cómo fluye un espacio, en cómo acompaña la vida de quienes lo habitan, en cómo mejora lo cotidiano sin hacerlo evidente.
Al mirar hacia el futuro, el estudio no promete revoluciones. Promete continuidad, criterio y una idea firme: diseñar con intención es una forma de cuidar. Y en un mundo saturado de estímulos, esa puede ser su declaración más potente.
Escribe: Nataly Vásquez
Locación: Hotel Real InterContinental Lima Miraflores