Con la inauguración de su nueva sede en Arequipa, Creditomype reafirma su compromiso de llevar financiamiento digno, humano y descentralizado a las regiones donde la banca tradicional no alcanza.
Una expansión que simboliza inclusión.

Una expansión que simboliza inclusión
Para Alberto Silvestre, CEO de Creditomype, crecer no es simplemente multiplicar sucursales: es multiplicar oportunidades. La reciente apertura de su sede en Arequipa marca un hito estratégico y simbólico en la historia de la empresa. «Expandirnos a Arequipa es mucho más que abrir una nueva oficina; es reafirmar nuestro compromiso con el Perú real, ese que emprende desde la calle, desde el barrio, desde su propio esfuerzo», señala.
Esta decisión no solo fortalece la presencia geográfica de la marca, sino que transmite un mensaje claro: el crédito formal ya no debe ser un privilegio exclusivo de quienes tienen historial bancario. Creditomype quiere cerrar brechas, descentralizar el acceso a capital y, sobre todo, dar voz y respaldo a quienes han sido históricamente ignorados por el sistema financiero tradicional.

Cuando la empatía se vuelve estrategia
En un mercado muchas veces dominado por la desconfianza, la rigidez burocrática y el trato impersonal, Creditomype ha logrado destacar por una propuesta basada en cercanía auténtica y respaldo patrimonial. “Desde el primer día, decidimos hacer las cosas distinto. Nos propusimos que cada cliente nos sintiera más como un aliado que como un acreedor”, comenta Silvestre.
Esto se logra, según él, con procesos comprensivos, garantías reales y un equipo técnico que conjuga rigurosidad con calidez. Su enfoque combina solvencia financiera con humanidad, logrando una fórmula que transforma la experiencia crediticia en un acto de confianza mutua.

La filosofía del puente
Más que una entidad de intermediación financiera, Creditomype se concibe a sí misma como un puente: una estructura que conecta necesidades con soluciones, sueños con herramientas. “No creemos que el acceso a capital deba significar renunciar a lo que con tanto esfuerzo se ha construido”, afirma el CEO. Por eso, su modelo de préstamo con garantía hipotecaria permite que el cliente conserve la propiedad, el uso y el valor emocional de su inmueble.
Esto redefine la lógica del endeudamiento. No se trata de perder para ganar, sino de utilizar lo propio como impulso hacia adelante. En esa visión, cada crédito no es una deuda, sino una posibilidad.
La visión de un Perú más justo. La llegada a Arequipa no es un punto final, sino un inicio renovado. Creditomype visualiza un futuro donde más emprendedores regionales tengan acceso a capital justo, ágil y respetuoso. La empresa ya proyecta productos innovadores como préstamos grupales o con garantía, además de herramientas tecnológicas que permitirán operar a distancia sin perder la esencia del contacto humano.
La historia de Creditomype en Arequipa apenas comienza, pero la intención es clara: seguir construyendo un Perú donde emprender no sea un privilegio, sino un derecho accesible para todos. Cada nueva sede, cada nuevo cliente, cada nuevo sueño financiado es una muestra de que el cambio es posible cuando se combina propósito con acción. Porque al final del día, no se trata solo de dar crédito, sino de creer en las personas, en sus proyectos y en el país que todos podemos construir juntos.
¿Tienes un proyecto que sueñas hacer realidad o estás buscando una forma inteligente de hacer crecer tu dinero?
En Creditomype te ayudamos a dar el siguiente paso. Conoce más en creditomype.com o habla directamente con un asesor haciendo clic aquí: https://wa.link/p7f9ad
Redacción: Revista Signature